«En una dieta de adelgazamiento hay 5 decretos reales que no son negociables»

                             María Teresa Barahona lleva treinta años como nutricionista especializada en la pérdida de peso


Fuente:ABC

María Teresa Barahona lleva treinta años al frente de su consulta como nutricionista especializada en la pérdida de peso. En todo ese tiempo, ha comprobado que «el problema no son los kilos, el problema es la causa que provoca tener kilos de más». «Si tu no quitas la causa, no quitas los kilos», asegura. Barahona, autora también del libro «¡Qué divertido es comer fruta!», enfocado a crear hábitos saludables en los primeros años de un niño, atiende en la clínica iQTRA Medicina Avanzada.

—Lo principal en una dieta es, según usted, el apoyo psicológico.

—A mi juicio, es básico acompañar una dieta de adelgazamiento con terapia comportamental. Es importantísimo cambiar el comportamiento de la persona a la hora de comer. Cada uno debe aprender a identificar sus emociones, cómo actúan las personas que tiene a su alrededor sobre su alimentación, quienes son los saboteadores de su dieta (qué personas no van a ayudar en la consecución del objetivo de adelgazar), sus momentos especialmente peligrosos (comidas de trabajo, viajes)... y cómo actuar ante ellos. A esto hay que añadir algo muy importante: la dieta se debe adaptar a la vida y no la vida a la dieta. Es decir, por estar haciendo una dieta no hay que dejar de salir o viajar, lo que hay que hacer es aprender a gestionar la alimentación en «tu vida», sea cual sea esta. También el ejercicio, el descanso, el estrés son importantes... En definitiva, se trata de aprender a poner en marcha un estilo de vida saludable y pensar que en primer lugar hay que hacer una buena alimentación para estar sanos y, si además no engordamos, estaremos más sanos todavía.

 

—En principio, parece que todos nos sabemos la teoría para adelgazar.

—Pero una cosa es la teoría y otra la práctica. Mucha gente sabe que no tiene que usar la VISA y luego le pasan una factura de 3.000 euros a final de mes. Cambie eso por calorías. A la hora de adelgazar hay muchos factores que influyen, independientemente de la comida, y cinco reales decretos que no se negocian. Son cinco requisitos indispensables si queremos adelgazar y, por ende, tener una alimentación y un estilo de vida sano y equilibrado: Masticar lentamente las comidas, hacer cinco ingestas al día, beber dos litros de agua, hacer ejercicio constante y regular de acuerdo con mi entrenamiento y adecuación física, tener una buena gestión de las emociones (autoestima, control del estrés, autogratificaciones...).

—Otra frase común oída en consulta es «si yo no como, no sé cómo engordo».

—Esto es algo muy subjetivo, aunque puede ser cierto que algunas personas que comen poco puedan engordar ya que, seguramente, si no hay patología que lo justifique, llevan una vida muy sendentaria que hará que quemen muy pocas calorías al final del día.

—Usted asegura que «no existen alimentos que engorden o que adelgacen».

—No, no existen. Para entenderlo, podríamos poner el siguiente ejemplo: imaginemos que tenemos una cuenta corriente abierta y que, en vez de euros, tenemos calorías. Todo lo que como «entra en mi cuenta» y todo lo que consumo «sale de mi cuenta» y, obviamente, las cuentas nos tienen que cuadrar. Dependerá pues de las calorías que tenga cada alimento, de la cantidad del mismo que tomemos y del tipo de actividad física que hagamos, ya que no será lo mismo dar un paseo de diez minutos que correr una hora. Todo cuenta.

—Entonces, lo del a mí todo me engorda y a ti no, ¿tendría sentido?

—No exactamente. El sobrepeso y la obesidad están causados por factores genéticos (que podemos conocer a través de un test genético) y por factores externos, como es nuestro estilo de vida. Cada personas es distinta y, por tanto, no debemos compararnos.

—¿Qué información nos ofrece un test genético de la obesidad?

—Un test genético proporciona una información muy válida para poder actuar con mayor rentabilidad sobre los factores externos que si dependen de nosotros, como son el ejercicio, la alimentación, el estrés... Ya que nos dirá cuánto influyen estos sobre nuestro peso y así sabremos si, para perder dos kilos que hemos cogido en Navidad, por ejemplo, tendremos que hacer más ejercicio, tomar menos carbohidratos o hacer una dieta más baja en calorías. Pero ojo, un test genético ofrece información muy útil, pero no es milagroso.

—Usted dice que otra clave en un proceso de adelgazamiento es organizarse, hacer la compra, y por supuesto, cocinar.

—Si no haces una buena compra, no podrás cocinar y, por tanto, nunca vas a comer bien y menos aún vas a poder seguir una dieta. En este sentido, la planificación es super importante, mucho más de lo que pueda parecer a simple vista.

—¿Cuáles son las claves principales a la hora de hacer la lista de la compra?

—Mi consejo sería que previamente organizáramos el menú de la semana, mediante papel y lápiz, un excell o cualquiera de las múltiples aplicaciones que existen hoy en día. Para eso es básico decidir qué vamos a comer cada día y a partir de ahí, ver lo que tenemos en la despensa, frigo y congelador, y qué es lo que nos falta y necesitamos comprar. Con esto último haremos la lista de la compra, con la que en muy poco tiempo saldremos del supermercado habiendo comprado lo que nos hacía falta y no las mil cosas que solemos comprar. Además así tendremos la seguridad de que cuando vayamos a cocinar, dispondremos de todos los ingredientes necesarios para cocinar platos saludables.

—¿Qué es lo que nunca debería faltar en esa lista?

—En nuestra despensa, nevera y congelador siempre debería haber lo siguiente: En la despensa, productos básicos como pasta, arroz, legumbres, patatas, conservas de pescado, leche, aceite... Sería conveniente tener alguna conserva de legumbres, que nos permitiese hacer una ensalada en cinco minutos o de verduras, que bastará rehogar un poquito para tener un plato rico y sano en un momento por si, ocasionalmente, no tenemos tiempo o no hemos podido hacer la compra. En la nevera, debería haber yogures, huevos, fruta, verdura... y en el congelador, dos tipos de alimentos: Los perecederos, carne, pescado, pan, y los cocinados: las albóndigas, el pisto, las lentejas, la carne asada, el caldo...

—¿Cómo es un día cualquiera en la dieta de María Teresa Barahona?

—A las 6:30 me tomo un café con leche, con una tostada con mermelada casera, hecha por mi. Sobre las 8:30 otro café con leche. A media mañana una fruta, casi siempre otro café. En la comida tomo carbohidratos (pasta, arroz, legumbres) siempre con verdura, y hago plato único sin postre. Por la tarde, fruta, yogur o galletas sencillas. Por la noche proteína, en forma de carne, pescado o huevos y más verdura. Como de todo menos queso, que no me gusta.

—Cuando estamos a dieta, ¿es sano permitirse alguna licencia de vez en cuando?

—Hay que tener en cuenta que existen dos tipos de hambre, el hambre «física», y el hambre «psicológica», y en cada comida que realicemos hay que satisfacer las dos. El hambre «física» lo resolvemos de cualquier forma, con un filete y una ensalada de lechuga. Pero el hambre «psicológica» supone que el plato esté bien presentado, el mantel y el plato sean bonitos, que no veamos la televisión, no escribamos mensajes por el móvil... Y sí, podemos, y debemos, de alguna forma, «darnos esa licencia». Más vale el 80% de una alimentación correcta durante toda la vida, que el 100% de la alimentación correcta solo un mes. Ese 20% da para mucho, y para cada persona significará una cosa: un choricito en una barbacoa familiar el domingo, una pizza con el novio el viernes... en lo que cada uno quiera invertir sus calorías. Una frase que digo siempre a mis pacientes es «más vale un bombón de vez en cuando que no la caja cuando no puedo más» para poder disfrutarlo y no sentir culpabilidad. No somos perfectos, ni lo queremos ser.   

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Los pediatras recomiendan el «Baby Led Weaning», el método alternativo a la cuchara

Fuente:ABC


Si hay algo que preocupa a los padres es la alimentación de sus hijos, sobre todo si se trata de bebés. Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) coinciden al asegurar la importancia de la lactancia materna para promover la salud, el crecimiento y el desarrollo infantil. Sin embargo, apuntan que «tanto la leche materna como la de fórmula no son suficientes después de los seis meses para satisfacer las necesidades nutricionales de los bebés, debiéndose administrar aportes suplementarios de otros alimentos».

Este es uno de los motivos por el que en los últimos años se ha puesto de moda un método alternativo a la cuchara. Se trata del Baby Led Weaning (BLW), que consiste en una alimentación complementaria guiada por el propio bebé, que permite que el lactante manipule los alimentos con sus manos y se los lleve a la boca. «El objetivo es que los padres vayan dando al bebé poco a poco trocitos de los alimentos que coma habitualmente la familia, explica a ABC Begoña Domínguez, presidenta de la AEPap.

Algunos padres se llevan las manos a la cabeza, «pero lo cierto es que ya nuestros abuelos comían así, porque no les preparaban purés como a los niños de ahora. Lo que ocurre —apunta— es que ahora por las prisas es más cómodo darle un puré al niño cucharada a cucharada a esperar a que mastique alimentos y los trague».

 

La presidenta de la AEPap añade que lo recomendable es que a los bebés se le ofrezca la misma comida que al resto de la familia «siempre que sea saludable», como pueden ser trocitos de judías verdes, patatas, pescado, pollo, garbanzos, plátano, pera, galletas... Lo ideal es que los coja con la mano para que experimente las distintas texturas y, al masticarlos, se favorecerán que se fortalezcan todos sus músculos de la boca. «Eso no quiere decir que no tome purés porque el día que la familia tome un puré, un gazpacho o sopa, al niño también se le ofrece», afirma.

«Después de que los pruebe y se compruebe que no quiere más, se les puede ofrecer el pecho, o la leche de fórmula en su caso, hasta que queden saciados», matiza Begoña Domínguez

Asegura que «este método no debería iniciarse antes del sexto mes y que puede introducirse siempre que el lactante haya adquirido ciertas competencias motoras y cognitivas». Uno de los objetivos del «Baby Led Weaning» es conseguir que la alimentación sea a demanda de las necesidades del niño. Así, aclara la especialista, «el bebé puede mostrar hambre y saciedad con gestos, evitando forzarle a comer».

A través de este método, el niño adquiere un rol más activo, favoreciendo que pueda regular las cantidades de alimento que ingiere, y desarrolle sensaciones de saciedad, ayudando, incluso, a prevenir el desarrollo de la obesidad.

Además, ayuda a fomentar una mayor aceptación de los alimentos normales de la familia con una variedad de texturas y sabores y a conseguir un mayor consumo de alimentos más sanos, sin olvidar que es fundamental para promover hábitos de alimentación saludables en edades tempranas, así como para fomentar el desarrollo psicomotor del niño.

Por último los pediatras de AEPap, recuerdan que «la educación por parte de los progenitores en todo lo relacionado con la alimentación y nutrición de los niños, es fundamental». Y destacan la importancia de que los padres sean un modelo de hábitos dietéticos saludables para sus hijos.

«La alimentación complementaria con cuchara puede ser necesaria en algunos niños. Es importante que los padres conozcan qué alimentos son más adecuados para empezar (blandos, que se puedan manipular con la mano y ser aplastados por la lengua contra el paladar), cuáles tienen mayor contenido en hierro y cuáles deben evitar por el riesgo de atragantamiento (frutos secos, zanahoria cruda, frutos con hueso o semillas).

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Victoria contra el cáncer que surge sin mutaciones

Investigadores españoles demuestran cómo frenar tumores sanguíneos típicos de las personas mayores

Células con leucemia (izquierda) junto a un glóbulo rojo.

Células con leucemia (izquierda) junto a un glóbulo rojo. / Getty

 

Del mismo modo que no puede haber un caso de asesinato sin cadáver, los científicos han pensado durante décadas que no puede haber cáncer sin mutaciones. Son estos defectos genéticos acumulados en las células durante años los que acaban desatando la aparición de un tumor. En parte por eso el cáncer es una enfermedad íntimamente ligada al envejecimiento. Ahora, un nuevo estudio dirigido por investigadores españoles demuestra que también este dogma tiene excepciones: existe el cáncer sin mutaciones.

El trabajo se centra en un proceso biológico fundamental: la estabilidad de las proteínas. Las proteínas son los productos de los genes y regulan la inmensa mayoría de los procesos que nos mantienen vivos. Dentro de nuestro organismo hay un sofisticado sistema que se encarga de producir las que son necesarias, destruir las que ya no son útiles y limpiar aquellas que están dañadas y podrían causar problemas de salud. Con la edad, el sistema empieza a fallar y se pierde el equilibrio entre proteínas buenas y malas. “Ese desequilibrio es uno de los marcadores más claros del envejecimiento que conocemos”, explica Carlos López Otín, investigador de la Universidad de Oviedo y autor principal del nuevo estudio. Hace unos años, su equipo se propuso investigar si ese mismo proceso también podría desatar el cáncer.

En un trabajo publicado hoy en Nature Medicine los investigadores han conseguido identificar una proteína que resulta fundamental para la aparición de un gran grupo de tumores sanguíneos conocidos como síndromes mieloproliferativos. Se trata de enfermedades relativamente comunes en personas mayores y en España hay unos cinco nuevos casos anuales por 100.000 habitantes. La falta de la proteína en cuestión, llamada AIRAPL, hace que se descontrole el sistema que regula el crecimiento de las células. Sin esa proteína comienza la proliferación de células sanguíneas defectuosas que dan lugar a un tumor sanguíneo.

Ahora vemos por primera vez que puede haber tumores sin mutaciones, que aparecen solo debido a fallos de la estabilidad de las proteínas”

Los investigadores han demostrado este mecanismo en ratones y han comprobado que lo mismo sucede en la sangre de unas 100 personas que sufren este tipo de tumores. El estudio detalla cómo la falta de esta proteína hace que el receptor del factor de crecimiento IGF-1 esté anormalmente activo, lo que desata el crecimiento de las células tumorales. El IGF-1 es un viejo conocido de cualquier investigador sobre el envejecimiento y los niveles bajos se han asociado a una mayor longevidad tanto en humanos como en animales. En su estudio, los investigadores también demuestran que se pueden revertir estos tumores en los ratones usando inhibidores del receptor de IGF-1, un tipo de fármacos ya aprobados para tratar otros tipos de cáncer, explica López-Otín.

“Durante seis años dedicamos miles de horas al estudio de qué mutaciones causan cáncer y hemos encontrado que en las leucemias hay más de 2.000 mutaciones en cada paciente”, detalla López-Otín. “Ahora vemos por primera vez que puede haber tumores sin mutaciones, que aparecen solo debido a fallos de la estabilidad de las proteínas”, resalta. Este proceso parece explicar algunos muchos casos de cánceres sanguíneos, dice, y posiblemente esté presente también en tumores sólidos, por ejemplo, de hígado. “Sin duda es necesario seguir investigando con este nuevo posible tratamiento para evaluar si hay pacientes que puedan beneficiarse de él”, concluye.

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Identificado un tratamiento que podría resultar eficaz frente al cáncer de pulmón más prevalente

La combinación de dos fármacos experimentales logra que el cáncer de pulmón no microcítico resistente sea susceptible a la radioterapia

Fuente:ABC

Radiografia de paciente con ca ncer de pulmón

En torno al 85% de todos los casos de cáncer de pulmón están causados por el tipo denominado cáncer de pulmón no microcítico –o ‘carcinoma pulmonar de células no pequeñas’–. Un tipo de tumor cuya supervivencia a los cinco años se establece en solo un 2%. De ahí la necesidad de desarrollar nuevos tratamientos frente a este cáncer, muy especialmente frente al subtipo con mutaciones en el gen ‘KRAS’, resistente tanto a las terapias convencionales como a las dirigidas. Y según un estudio llevado a cabo con modelos animales –ratones– por Investigadores de la Universidad Thomas Jefferson en Filadelfia (EE.UU.), la solución podría encontrarse en la combinación de dos fármacos anticancerígenos experimentales y radioterapia.

Como explica Bo Lu, director de esta investigación publicada en la revista «Clinical Cancer Research», «a día de hoy ya está en marcha un ensayo clínico para evaluar la combinación de dos fármacos, trametinib y palbociclib, en el tratamiento de pacientes con tumores sólidos y melanoma. Y si bien aún se requieren investigaciones en humanos para confirmar las nuevas evidencias, nuestro estudio sugiere que podemos ser capaces de identificar a los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico que se podrían beneficiar en mayor medida de esta combinación de terapias».

Terapia combinada

 

En el estudio, los investigadores identificaron que algunos pacientes con cáncer de pulmón no microcítico y la mutación KRAS presentaban una mayor tasa de mortalidad. Concretamente, se trataba de aquellos pacientes que también presentaban la mutación p16, lo que explicaba que no respondieran a la administración del anticancerígeno específico frente a la mutación KRAS. Por tanto, y con objeto de lograr una mayor susceptibilidad del tumor al tratamiento, los autores añadieron a la terapia un segundo fármaco específicamente dirigido a la mutación p16.

Podemos ser capaces de identificar a los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico que se podrían beneficiar en mayor medida de esta combinación de terapiasBo Lu

El resultado, como muestra el estudio, es que la combinación de ambos fármacos lograba que el tumor, hasta entonces resistente, fuera susceptible a la radioterapia. Como destaca Bo Lu, «si golpeas únicamente un objetivo, el otro puede tomar el control. Pero si golpeas los dos, se convierte en una bala mortal».

En la actualidad, ni trametinib ni palbociclib están aprobados en el tratamiento del cáncer de pulmón. Pero como concluye Bo Lu, «esperamos que nuestro estudio ayudará a identificar a aquellos pacientes que podrían beneficiarse de la triple terapia».

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Beba café y su salud se lo agradecerá


 

Su consumo moderado reduciría el riesgo de muerte por infarto

También protegería contra la diabetes o el parkinson

Una segunda o incluso una tercera taza de café al día pueden ayudarle no sólo a sobrellevar su cansancio durante el día, sino a mucho más. Así lo refleja un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard que publica hoy la revista Circulation, y que señala que el consumo de esta bebida, siempre que sea moderado, podría protegernos contra varias enfermedades.

La investigación sostiene que tomar como máximo cinco tazas de café al día [justamente la cantidad fijada por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria] reduciría el riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, diabetes, algunas enfermedades neurológicas o, incluso, por suicidio. Los datos se han obtenido del seguimiento durante unos 30 años de más de 200.000 hombres y mujeres de los que se estudiaron sus hábitos de vida y su consumo de café diario, un tiempo suficiente para sacar importantes conclusiones respecto a esta bebida.

La más importante de todas es que una taza de café reduce el riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular como el infarto, algo que, en realidad, no es nuevo, ya que estudios previos ya habían sostenido que tres o cuatro tazas de esta bebida reducían la prevalencia en las venas de calcio coronario, lo que influiría en el buen estado de los vasos sanguíneos, y por tanto, alejaría el riesgo de esta complicación. También se han estudiando los beneficios anti obesidad del café, y se ha observado que esta bebida lucharía contra la aparición de grasa visceral.

En opinión de Vicente Arrarte, vocal de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología, este estudio "es un nuevo apoyo hacia lo que ya se estaba viendo y que vendría a apoyar la teoría de que el café no es tan malo como se creía". Para este cardiólogo, que apunta, no obstante, que, a su juicio, "los beneficios del café todavía no están fuertemente demostrados", éstos tendrían su justificación, sobre todo a nivel cardíaco, en base a que "el café es un antioxidante muy potente", y por tanto, "podría tener cierta protección a una dosis normal".

También en el descafeinado

Aunque los beneficios a nivel cardiovascular de una de las bebidas más consumidas del mundo ya se habían documentado, todavía existen aspectos que no estaban totalmente claros y sobre los que este estudio aporta nuevos datos. Por ejemplo, la publicación de Circulation señala que los efectos positivos del café se dan tanto en el descafeinado como en el que tiene sí cafeína. Según los autores del estudio, "esto sugiere que hay otros componentes en el café además de la cafeína que podrían desempeñar un papel beneficioso", aunque haría falta investigar más para clarificar este punto.

Igualmente, el trabajo ha servido para evidenciar otra curiosa asociación: quienes más café beben son más propensos a fumar y a beber alcohol. En opinión de Arrarte, es quizás este vínculo con el tabaco el responsable de "esa leyenda negra" del café que hacía que muchos clínicos se resistieran a recomendar este estimulante. Pero ahora, esta investigación despejaría esta incógnita, ya que para cerciorarse de que los beneficios también se cumplían en los no fumadores, se repitió el análisis con estas personas, y vieron que los efectos protectores del café eran incluso más evidentes en este grupo.

Beneficios contra el párkinson y la diabetes

Los resultados también han arrojado un impacto positivo del café en las muertes provocadas por otra importante enfermedad: la diabetes tipo 2. Según los autores, habría varios mecanismos biológicos que podrían explicar esto: "El ácido clorogénico, quinídeo, los lignanos, la trigonelina y el magnseio presentes en el café reducen la resistencia a la insulina y a la inflamación sistemática", escriben. "Al fin y al cabo, la diabetes es una enfermedad cardiovascular", apunta Arrarte, por lo que, podría ocurrir que el café también protegiera contra ella.

El párkinson, según sostiene el estudio, es también es una enfermedad que se beneficiaría de una ingesta moderada de café, ya que su consumo atenuaría la pérdida de dopamina, un neurotransmisor que ayuda a controlar los movimientos musculares y cuyo déficit es clave en esta enfermedad. Finalmente, y aunque quizás esta sea la más difícil de sostener de todas, se ha observado una asociación inversa entre tomar café y el riesgo de suicidio, lo que indicaría que el consumo de esta bebida podría, además de los anteriores, tener efectos antidepresivos.

En definitiva, nuevas evidencias científicas que van derribando mitos sobre una bebida que cuenta con tantísimos amantes en todo el mundo y que, siempre que se consuma moderadamente, puede ofrecer importantes beneficios para la salud a varios niveles.

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